1. ¿Por qué una pérgola es esencial en la Costa Blanca?
Vivimos en una zona privilegiada con muchas horas de sol: más de 300 días al año en nuestra costa mediterránea. Esto nos permite aprovechar al máximo el exterior y beneficiarnos de la vitamina D, una gran fuente de salud. Nuestra vida se desarrolla en gran parte al aire libre, y la terraza forma parte del hogar. Nos gusta disfrutarla en verano, pero también durante los meses más fríos.
Por ello, elegir una pérgola es, sin duda, la mejor opción para disfrutar de tu espacio exterior durante todo el año. Permite protegerte del sol y de la lluvia, y crear un ambiente perfecto los 365 días.
2. El clima de la Costa Blanca y cómo influye en las pérgolas
Aunque presumimos de sol, al estar cerca del mar también tenemos días de mucha humedad, viento y lluvia. La instalación de una pérgola en tu terraza es siempre un acierto, ya que te protege de las diferentes inclemencias del tiempo y te permite seguir aprovechando tu espacio exterior con total comodidad.
Una pérgola bioclimática, por ejemplo, te permite regular la apertura de las lamas y dirigir la entrada del sol y de la brisa según tus necesidades, creando un ambiente confortable en tu jardín o terraza.
3. Materiales más recomendados para pérgolas en zonas costeras
El material utilizado en nuestras pérgolas es el aluminio, ideal para zonas cercanas al mar. Es altamente resistente, no se oxida y requiere un mantenimiento mínimo. Además, gracias a la variedad de colores disponibles, es posible diseñar una estética que se integre perfectamente con el entorno de la terraza y el interiorismo de la vivienda.
4. Guía básica de mantenimiento (pensada para no residentes)
Se recomienda realizar una limpieza dos o tres veces al año, retirando polvo, hojas y restos de salitre para mantener el aluminio en perfecto estado. Asimismo, es aconsejable revisar los mecanismos y la estructura para asegurarse de que la pérgola se mantiene firme y segura.
Pérgolas bioclimáticas: la mejor solución
Gracias a sus lamas orientables, es posible elegir el grado de apertura para permitir la entrada del sol y la brisa, logrando una ventilación natural en el interior de la pérgola. Además de proteger del sol, es una solución ideal frente a la lluvia, ya que el agua se canaliza a través de las columnas y se evacua hacia el exterior, permitiendo disfrutar del espacio incluso cuando empieza a llover.
Con la ayuda de la automatización, el control de la pérgola es muy sencillo, ya sea de forma eléctrica o remota, integrándose a menudo con sistemas de domótica. Esto aporta comodidad, eficiencia y una protección adicional frente al clima.
5. Invertir en confort y valor para la vivienda
Invertir en una pérgola no solo mejora la estética de tu hogar, sino que se convierte en un elemento estratégico para aumentar su valor. Una pérgola bien diseñada, especialmente si cuenta con sistemas automáticos que regulan el sol, la lluvia y el viento, transforma el espacio exterior en una zona habitable durante todo el año.
Esto permite disfrutar de la terraza o el jardín en cualquier estación, creando un ambiente cómodo, funcional y versátil.
Protección y seguridad
La pérgola protege eficazmente los muebles de exterior, los suelos y las plantas de la exposición directa al sol, evitando el desgaste prematuro, la decoloración y el deterioro de los materiales. Al filtrar o bloquear los rayos solares, ayuda a mantener una temperatura más agradable y prolonga la vida útil de los elementos que se encuentran bajo su cobertura.
Opciones de cierres laterales y cortinas
Para quienes buscan un mayor nivel de privacidad y protección, las pérgolas pueden complementarse con cierres laterales, paneles o cortinas. Estas soluciones permiten resguardar el espacio del viento lateral, la lluvia oblicua y las miradas externas, creando un entorno más íntimo y confortable.
Los cierres laterales no solo aportan funcionalidad, sino que también refuerzan la sensación de seguridad y bienestar, transformando la pérgola en un espacio versátil y adaptable a distintas necesidades y estaciones del año. De este modo, el exterior se convierte en una auténtica extensión del interior del hogar, combinando confort, protección y diseño.
A continuación os añadimos ejemplos de proyectos en la Costa Blanca.






